10 dic. 2012

Cite Soleil

Te llevaré pero deberás confiar en mí y cubrirte los ojos.
- No recuerdo pedirte que me lleves a ningún lado.
- Ja!- contestó atándome el lazo.
Viajé en coche, luego voces incomprensibles por megáfonos, nuevamente el coche, acelerando valientemente, sirenas, inmediatamente aire desde el techo. Me alcé y el viento voló mi venda para ver un avión por encima y una mano desde las ruedas del gigante; sin dudar la tomé. El avión ascendió levantándome.
Al cerrarse quedó una abertura por donde distinguí el mar.
Pronto estaremos volando sobre Haití, me informó.
Mi sonrisa era mayor que la sorpresa.

1 comentario:

  1. Me gusta esta nueva versión de tus historias, cortas. Me re gustan porque en muy poco tenes que concentrar algo interesante para describir o contar. I like it!

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